viernes, 27 de septiembre de 2013

Los tesoros de Cuenca (y II)

Entrada revisada en febrero de 2015

La primera parte de esta entrada finalizaba cuando estaba a la espera de obtener permiso para entrar en el cocherón de Cuenca. Pues bien, tras obtenerlo, entré en el mismo y me fui antes que nada a ver a que locomotora correspondía el tender que sobresalía hacia el exterior en la vía de más a la derecha según entraba. 





Pues era nada más ni nada menos que la 030-2107 El Alagón, aquella veterana de la Compañía del Norte construida en 1868 que ahora se encuentra, toda bruñida y reluciente, en el Museo del Ferrocarril de Madrid. 



Placa identificadora


Tender de El Alagón

Frontal de El Alagón


A continuación de ella, en la misma vía, aparecía otra locomotora, mas grande y moderna, que dejé para después; de momento me interesaban las más veteranas.

 En la vía contigua, encontré como esperaba, de acuerdo con el libro de Ransome, a la 030-2264 con sus típicos cilindros exteriores y de línea muy clásica:


Cabima



Fue construida por Schneider en 1861 para MZA y ahora creo que se encuentra, espero que aceptablemente conservada, en un parque de Arévalo. Curiosamente esta locomotora fue reproducida en escala HO por la firma MABAR.


Otra vista de la 030-2264

Frontal de la 030-2264

Cabina

Tras la 030 estaba otra locomotora de recia personalidad, la 040-2091 El Cinca., también felizmente preservada en el Museo Nacional Ferroviario.  Fue construida en por Schneider en 1863 para la Compañía del Norte trabajando casi todo el tiempo en la línea Madrid-Irún.
 Curiosamente el tender que tenía allí, en Cuenca, era el correspondiente a la 040-2095 y por supuesto de dos ejes, no de cuatro, como creo que por error aparecía en el libro. 




040-2091, El Cinca. Esta serie siempre destacó por su gran domo de vapor

Otra vista de El Cinca


Frontal

Cabina

A continuación, y en la misma vía, aparecieron dos sorpresas para mi. La primera fue encontrar allí a la 120-0201, de la que no había noticia en mi libro-guía por haber llegado quizás posteriormente. Esta locomotora, construida en 1871, perteneció a la compañia TBF y pasó a MZA cuando ésta absorbió a la anterior. 


120-0201
La 120-0201 está preservada en el MNF en su sede de Delicias, mientras que su hermana gemela, la 120-0202, a la que ya dediqué una entrada en este blog, tras muchos años expuesta en un pedestal en la Universidad Autónoma de Madrid, fue recuperada por el CEHFE y puesta en estado de marcha por los talleres de ARMF en Lleida. Tras un par de anuncios fallidos de dar tracción al tren histórico recién y felizmente recuperado, sigue y sigue esperando el porvenir en Lleida.

Y la segunda sorpresa, tampoco reseñada, la recibí al aparecer el tractor diesel 10201, el primero de la primera serie que se construyó en España, con su característico color verde dejándose ver a través de una gruesa capa de polvo. 





Fue construido, junto a su gemelo 10202 en 1935 por la MTM de Barcelona para la compañía MZA. Tras prestar servicio como tren blindado durante la guerra volvió a trabajar en Madrid hasta 1966. De algún modo sirvió como prototipo para la construcción, muchos años después, de los famosos pegasines, también tratados en esta otra entrada

Cabina del 10201

Trasera del 10201
Llegaba ahora el momento de contemplar a las locomotoras de "nueva generación" situadas en la vía de más a la izquierda y, como dije antes, tras El Alagón. No eran dos, como se deducía del libro de Ransome, sino tres. En efecto, cuando en una primera ojeada vi una 240 y una 241, supuse que se trataba de la 241-2001 y de la 240-4001. 


A la izquierda, la 240-3001 y a la derecha la 241-2001
Sin embargo, al verlas mas de cerca, me di cuenta de que no se trataba de la 240-4001 sino de la 240-3001, la que, según mis informes, se encontraba almacenada en Ponferrada. Reparé entonces que la 4001 era la que estaba en la primera vía, tras El Alagón

Comencé fotografiando a mi querida 1700. La 241-2001 fue la primera de la serie de Montañas de la serie de 1700 que MTM construyó para MZA en 1928. 
El esplendor de la 1700
La fotografiaba casi  en estado de éxtasis recordando cuando todos los días la veía pasar a ella y a sus compañeras por la línea de Madrid a Cuenca remolcando ya trenes mixtos, casi nunca correos, ellas, que habían sido el orgullo de MZA. 


Otra vista de la 1700



Su elegantísimo frontal

Cabina

Sigo esperando el momento, si llega alguna vez, de verla otra vez en marcha tras su larguísima estancia en los Talleres Celada de León.

Fotografié después a la 240-3001. Aquella primera "inglesa" de tres cilindros en "alta" de la serie que Norte dedicó a las líneas de Ávila y Segovia y que, debido quizás a sus dificultades de mantenimiento, fue poco a poco relegada por RENFE siendo definitivamente apartadas a mediados de los 60. Ahora se encuentra en la sede de Delicias del MNF
La 240-3001 con su característico hogar y cabina
Detalle de uno de los cilindros exteriores

Detalle del rodaje

Cabina

Frontal



Mis últimas fotos fueron para la 240-4001. La imagen era dolorosa. La máquina estaba llena de polvo y rodeada de cascotes:




Era un símbolo -al menos aparente- de olvido y abandono. 


Vista lateral de la 240-4001

Otra vista de la 4001

Cabina

Menos mal que esta máquina, la primera de este rodaje para servicios de pasajeros en Europa, dotada además del sistema compound, está también felizmente preservada en el MNF.

Había acabado mi visita al viejo cocherón de Cuenca. Volvi a la estación...y a la realidad. Un tractor de la serie 303 y un ferrobús me esperaban en los andenes. Los fotografié también casi con avaricia. Eran los trenes normales en aquel momento pero sabía que, antes o después, estaría también recordándolos y añorándolos. 




miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los tesoros de Cuenca (I)



Revisado en enero de 2015

En 1977 acariciaba la idea de ir a Cuenca ya que, a través del libro clásico de P. Ransome-Wallis Preserved steam locomotives of western Europe, me enteré de que en el cocherón del su antiguo depósito -quizás mejor, reserva de vapor, estaban algunas locomotoras preservadas para el futuro Museo del Ferrocarril. Según la reseña de Ransome, estarían allí la réplica de la Mataró, construida por la Maquinista en los años 40 para la celebración del Centenario del ferrocarril en España, junto con los coches de viajeros construidos con el mismo fin, es decir, el denominado Tren del Centenario. Deberían estar además, la 030-2107 El Alagón, la 030-2264, la 040-2091 El Cinca y ya, pertenecientes a una nueva generación, la "mastodonte" 240-4001 y la "1700" 241-2001.

Hice el viaje un domingo de mediados de junio de 1977. Tomé en Aranjuez el Talgo Madrid-Valencia que debería llegar a Cuenca a las 11,30. Cual no sería mi sorpresa al ver aparecer a la cabeza del tren una locomotora de la serie 3000T, concretamente la 3003T Virgen del Yugo, recién pintada y bruñida. Yo esperaba una 2000T, que eran las que habitualmente se ocupaban de este servicio; después me enteré que las 3000T habían dejado de prestar servicio en otras líneas ya electrificadas, en la que habían  sido sustituidas por las "japonesas", así como, en el trayecto Miranda-Bilbao, por aquel raro engendro surgido de la unión de dos de las primitivas locomotoras de la serie 1000T del Talgo II. A este respecto, hay que recordar que este talgo fue el que se ocupó originariamente del servicio rápido Madrid-Cuenca-Valencia sustituyendo, a mediados de los 60, a los automotores Fiat "littorinas" y a veces a los Renault. Siempre recuerdo verlo pasar por donde yo vivía con aquel sonido majestuoso de la sirena de su locomotora, una de aquellas míticas Virgen del Pilar, Virgen de Begoña, Virgen de Montserrat y Virgen de Aránzazu.

La 3003T Virgen del Yugo estacionada en Cuenca con el talgo Madrid-Cuenca-Valencia. Tras la electrificación de algunas líneas en las que prestaban servicio, las 3000T pasaron a hacerse cargo hacia 1974, entre otros, del servicio talgo Madrid-Cuenca-Valencia-Barcelona. En la fecha de esta imagen- junio de 1977- el servicio acababa ya en Valencia y las 3000T sólo se ocupaban circunstancialmente de este servicio y probablemente en relación con la rotación de las 3000T del talgo Mare Nostrum. La Virgen del Yugo se incendió cerca de Torrijos en 1990 y fue desguazada en 1991.
Lo primero que hice al llegar a Cuenca fue fotografiar a la 3003T. Inmediatamente y tras preguntar a un mozo de estación -todavía existián- me encaminé hacia el cocherón, distante unos 400 metros del edificio principal. Antes de alcanzarlo, vi llegar al supuesto ferrobús Valencia-Cuenca que esta vez había sustituido por una diesel 1900 y coches convencionales de viajeros tipo 5000 (por supuesto mucho más cómodos que el "ferro"). 


La 19903 (319-103) llega de Valencia con una composición -con al menos algún "5000"- en el primer servicio Valencia-Cuenca del día. Normalmente era un ferrobús sel que se encargaba de esta relación. La foto tiene una mala calidad pero conserva un cierto valor testimonial.
Llegado al edificio se me comunicó que tenía que esperar a hablar con el responsable. Mientras tanto fotografié -ahora si- a un ferrobús estacionado delante y que debía estar a la espera de hacerse cargo del siguiente servicio Cuenca-Madrid. 


Delante del cocherón, se encontraba estacionado un ferrobús a la espera de su próximo servicio, probablemente un Cuenca-Madrid. Bajo la arcada de la derecha, ya se dejaba ver algo interesante.
Tuve también la oportunidad de ver, antes de entrar, la llegada del TER Gandía-Castellón-Madrid, uno mas de los múltiples trenes que en aquella época circulaban por aquella línea en un tiempo de esplendor para ella. 
TER Castellón/Gandía-Cuenca-Madrid, entrando en Cuenca. A diferencia de finales de los 60 y primeros 70, cuando eran los Talgos  los trenes que se encargaban de los dos servicios rápidos Valencia-Cuenca-Madrid, ahora, en 1977, un servicio lo hacía un Talgo III y el otro un TER que en verano se prolongaba hasta Gandía.
En cualquier caso, estaba en ascuas para poder entrar. Veía sobresalir del cocherón un antiguo ténder y me emocionaba pensar lo que iba a encontrar allí dentro. Mi única preocupación era la poca luz que tendría para hacer buenas fotografías. Llevaba dos cámaras bastante rudimentarias y sólo una, la que llevaba cargada con el carrete de color, tenía flash. Por fin me autorizaron y entré. No estaba el Tren del Centenario...pero, lo que allí encontré, merece que le dedique otra entrada del blog.