jueves, 19 de diciembre de 2013

Los Renault "abejotas"

Durante muchos años los únicos automotores que conocí eran los "zaragozas", las "littorinas" Fiat y los Ganz a los que ya dediqué entradas en este blog. Eran los que pasaban por el pueblo donde yo vivía, bien cubriendo la línea Villacañas-Santa Cruz de la Zarza en el primer caso, haciendo el servicio de Madrid a Valencia por Cuenca en el segundo o el Cuenca-Toledo en el caso del Ganz.

Pero había mas automotores en aquellos años 60 y 70. Quizás los más emblemáticos eran los Renault ABJ conocidos a veces en el argot ferroviario por los "abejotes" o "abejotas". De forma distinta a lo que este apelativo pudiera sugerir se trataba de unos vehículos realmente elegantes y, desde luego, muy "franceses". Con sus líneas aerodinámicas y la armonía de su conjunto ofrecían en aquellos años una imagen de modernidad y elegancia que sólo fue igualada o superada por los TAFs y el Talgo II e incluso podría ser en algún caso discutible.

Dentro de los "ABJ" hubo tres grupos bien diferenciados. Los primeros ABJ eran los ABJ-2. Los primeros cinco encargados todavía por Norte y MZA comenzaron a entrar en servicio durante la Guerra Civil. En 1939, la todavía existente Compañía Nacional de Automotores -que fue un organismo creado en 1934 para financiar la compra de estos vehículos- encargó otros siete automotores del mismo tipo y justamente con los recibidos por MZA esta compañía inició sus servicios rápidos entre Madrid y Cuenca. Por tanto, y aunque yo no sabía, la línea por donde yo veía pasar a las littorinas Fiat había conocido previamente a los ABJ.
Automotor Renault tipo ABJ-2. Foto Del Río

Estos 12 automotores ABJ-2 pasaron a RENFE con la numeración 9301 a 9312 si bien hasta que se normalizó la misma sucedieron algunas vicisitudes tales como el aumento de potencia de los cinco primeros adquiridos, con lo que pasaron de la serie 9200 a la 9300. Justamente uno de estos automotores, el 9304, uno de los recibidos por la Compañía del Norte -donde fue el WMD-404- durante la Guerra, ha estado preservado durante muchos años en el Museo del Ferrocarril de Madrid hasta que hace muy poco tiempo se ha hecho cargo de él la Asociació d´ amics del ferrocarril de Mora la Nova para proceder a su rehabilitación y utilizarlo en el proyecto de su tren "Terras d´el Ebre".

El ABJ-2 RENFE 9304 en la zona exterior de Delicias hacia el 2004-05



El mismo automotor preparado en Delicias para partir hacia Mora a mediados del 2013

En 1949 ya es RENFE quien decide comprar diez nuevos automotores Renault ahora ya de un modelo mas evolucionado: el ABJ-4. Su conversión al ancho de vía ibérico dio origen, junto con algún otro cambio, al modelo ABJ-7. Fueron los RENFE 9313 a 9322


Composición doble de automotores Renault. El primero es un ABJ-7 de la primera serie, es decir, de la recibida en 1949. Una diferencia inmediata con respecto a los ABJ-2 es la ausencia de rejilla delantera. Desconozco la autoría de la foto

Por fín, en 1955, se encargan diez nuevos automotores Renault. Comienzan su actividad en 1956 con las matrículas 9323 a 9332. Su estética era ya algo distinta aunque dentro totalmente del diseño general de los ABJ

ABJ-7 de la serie de 1956. Se aprecian los cambios en el frontal respecto a la serie anterior, dándole para mi gusto una imagen aún mas atractiva (Foto RENFE operadora)

De esta subserie se conservaron los vehículos 9325 y 9326. El primero en el Museo del Ferrocarril de Madrid y el segundo en la estación de Castellón sirviendo como sede de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de aquella ciudad pero, lamemtablemente, fue destruido por un incendio.

ABJ-7 9326 en la estación de Castellón

El 9325 sigue en la zona exterior del Museo de Madrid a la espera de que en algún momento pueda abordarse su recuperación si no es ya demasiado tarde. Tengo entendido que hace unos años se intentó por un equipo de aficionados.

El ABJ-7 9325 hace varios años en la zona exterior de Delicias. El rótulo que aparece en la luna delantera indicaba que el automotor se encontraba en restauración y a esa situación debe responder también el cable que entra por una de las ventanillas laterales. Esperemos que su restauración definitiva llegue alguna vez.
A partir de los primeros 50, los Renault fueron siendo sustituidos en sus servicios por los TAFs pasando a hacer servicios regionales. Algo parecido ocurre a finales de los 60 cuando los TER sustituyen a los TAF y estos de nuevo desplazan de miuchos de sus servicios a los Renault. En 1976 quedan sólo unos 20 vehículos en el depósito de Zaragoza. La baja definitiva les llegó en 31 de julio de 1976.

A la espera de ver de nuevo en funcionamiento al 9304 y al 9325 nos quedamos de momento con esta fotografía conjunta de ambos, supongo que cuando esperaban su traslado al Museo

A la izquierda un ABJ-2 (el 9304) y a la derecha un ABJ-7 de la segunda serie (probablemente el 9325). Desconozco la autoría de la imagen.








martes, 17 de diciembre de 2013

Las primeras "sietemiles"

El problema de vivir al sur de Madrid en mis tiempos de niño y adolescente, era no tener la posibilidad de conocer parte del material que, bien procedente de la Compañía del Norte, o ya de época posterior, Renfe utilizaba para las relaciones hacia el norte. Así ocurría con todo el conjunto de las seis primeras series "sietemiles", desde las propias "sietemil" hasta las "siete mil quinientas", todas ellas locomotoras eléctricas trabajando bajo la tensión de 1500 voltios.

De este modo, salvo un rápido encuentro con la 7001 hace pocos años en el Museo de Vilanova,  nunca pude conocer "en directo" ni a las "siete mil" ni a las "siete mil cien". Eran locomotoras de casi 2300 caballos, construidas a mediados de la década de los 20 del siglo pasado por Euskalduna y Oerlikon y que, prácticamente, sólo diferían en que las segundas llevaban un capot en cada extremo que reposaba sobre un bisel portador. Prestaron servicios en algunas líneas catalanas y luego acabaron todas en las zonas de Miranda de Ebro e Irún. 

Cuando al fin pude tener alguna autonomía económica y fotográfica, una de mis primeras visitas fue, como en alguna ocasión ya he relatado, a la estación de Príncipe Pío, ya parcialmente clausurada en aquellos años iniciales de la década de los 80, donde estaban preservadas una buena cantidad de "viejas glorias" del ferrocarril español esperando ser trasladadas al Museo que se estaba formando. Allí, en una de sus vías, una tras otra, se encontraban la 7206, la 7301 y la 7507.

Las "siete mil doscientas" eran locomotoras construidas en 1928 por Babcock&Wilcox y Brown&Broveri con una potencia ya de unos 3200 caballos y con un imponente capot a cada extremo montados sobre sendos bogies. Tenían un aspecto impresionante y con razón recibían el apelativo de "cocodrilos" como otras locomotoras hermanas europeas (si bien los puristas son bastante restrictivos sobre cuales de este tipo de locomotoras pueden recibir realmente este nombre y, en sentido estricto, parece que las 7200 no lo eran). En Príncipe Pío, la 7206 estaba pintada de verde, tal como Renfe decoraba a sus locomotoras eléctricas, pero varios años después pasó al Museo de Vilanova donde recibió los colores de la Compañía del Norte, los primeros que tuvo y que creo que, realmente, la sentaban muy bien. 

La 7206 en la estación de Príncipe Pío de Madrid a principios de los 80


La 7206, ya en 2010, en el Museo de Vilanova con sus colores originales de la Compañía del Norte. A su lado, la 7001 a la que me refería más arriba.

Junto a la 7206, estaba como ya he dicho, la 7301. Fue única en su serie ya que sólo se fabricó la primera por la Sociedad Española de Construcción Naval en 1931 y Metropolitan Vickers en la parte eléctrica. 

"La leona" 7301 en Príncipe Pío a principios de la década de los 80. Tras ella, la 7206 y delante la 7507.

Eran muy, muy parecida a la anterior en su línea externa aunque, por lo que se refiere a sus partes mecánica y eléctrica, era bastante distinta. Durante algún tiempo fue la locomotora mas potente de España con sus 3800 caballos procedentes de sus doce motores de tracción. Sin embargo, según dicen las crónicas, cuando estos motores se empleaban a tope, caía la tensión en las subestaciones de la línea. Sea por ésto o por su potencia, los ferroviarios la denominaron "la leona" y sea también por ello o por otra razón, no llegó a tener descendencia. 

Las 24 unidades de la serie 7400 eran, junto con las 7000, las únicas que no tenían aspecto  "cocodrilesco" al carecer de capots en los extremos.  Sin embargo tenían ya un aspecto máa cercano a las actuales locomotoras eléctricas. Construidas por Devis y Secheron (parte eléctrica) y con una potencia de unios 3000 caballos, fueron recibidas entre 1944 y 1947. Se utilizaron tanto para viajeros como para mercancías.  Sin embargo estaban mas dotadas para estos últimos, dada su inestabilidad para velocidades relativamente altas al carecer de bogies portadores. Si bien se conserva la 7420 en el Museo Nacional Ferroviario, todavía, en mayo del 88, pude fotografiar a la 7408 en la estación de San Sebastían, con muy buen aspecto, al menos, exterior.  Después, en la imagen del año 1997 que aparece en "Listadotren" está ya muy deteriorada y según este mismo portal fue posteriormente desguazada.


La 7408 en la estación de San Sebastian en un aparente buen estado. ¿Por qué si sobrevivió hasta esa fecha se la dejó abandonada hasta su desaparición. Es verdad que la 20 ya estaba en el Museo pero no se pueden perder así piezas históricas
De forma paralela a las 7400, Renfe también recibió las doce unidades de la serie 7500 diseñada específicamente para servicios de viajeros y con la nada despreciable potencia de unos 4000 caballos. 


Al igual que con la 7206 y 7301, pude fotografíar a la 7507 a principios de los 80 en la antigua estación de Príncipe Pío esperando su traslado al Museo del Ferrocarril de Delicias

Fueron construidas por CAF en la parte mecánica y por Brown Boveri en la parte eléctrica. Con un diseño muy parecido a las 7200 pero con importantes mejoras fueron las locomotoras mas potentes de Renfe hasta la llegada de la segunda mitad de las "sietemiles": las 7600, 7700, 7800 y 7900 de las que sucesivamente iré tratando.

Para finalizar ,no me resisto a hacerlo sin incluir una magnífica acuarela del gran pintor de trenes Martinez Mendoza publicada en el libro "Imágenes del tren" en la que recrea el ambiente en el depósito de locomotoras de Príncipe Pío cuando las primeras "sietemiles" eran las reinas del depósito.


Apoteosis de "sietemiles" en Príncipe Pío. A la izquierda, una 7400. Al lado de ella una 7500 y detrás de ésta, la 7301. A la derecha una 7100. Totalmente a la izquierda puede verse parcialmente una unidad eléctrica 300. (Del libro "Imágenes del tren" de Martinez Mendoza)