domingo, 26 de abril de 2015

Aquellas primeras sietemiles (RENFE 7001/12 y RENFE 7101/25)

La primera vez que vi a las cocodrilos 7200 y 7300 de Norte y a las 7500 de RENFE fue a finales de los 70 en la estación de Príncipe Pío de Madrid, donde estaban apartadas algunas de ellas para su pase al futuro Museo Nacional Ferroviario. Me impactaron mucho por su imagen poderosa y su empaque. Esa fue la impresión que quedó en mi de estas cocodrilos hispano suizas. Por eso, cuando algún año después, vi la imagen de una 7100, me quedé un poco defraudado al percibirla, en comparación con las anteriores, como algo "raquítica", debido fundamentalmente a sus carretones y sus capots extremos, algo desproporcionados con respecto al resto de la locomotora. Mas tarde me enteré que esos carretones con bisel que la diferencian de las 7000 fueron, eso, una especie de añadido, para disminuir su peso por eje. Pero, vayamos por partes.

Tras el éxito obtenido por Norte en la electrificación de la rampa de Pajares, la Compañía decidió ampliar sus electrificaciones a algunas zonas que, por su tráfico o perfil, lo requerían urgentemente. Se decidió empezar por los tramos Barcelona-Manresa y Barcelona-San Joan de les Abadesses en Catalunya y Alsásua-Irún en el País Vasco. Para ello se publicó un concurso en mayo de 1926 en el que se solicitaban doce locomotoras eléctricas tipo Co-Co, -que constituirían la serie 7000- y diez del tipo 1Co-Co1, que sería la serie 7100. Estas últimas tenían esa disposición con bisel delantero para, como decía antes, disminuir el peso por eje al ser ello necesario para transitar por la línea de Sant Joan; por lo demás eran iguales a las 7000. Como posteriormente ese diseño también se consideró muy adecuado para el trayecto Alsásua-Irún, unos meses después, se amplió el pedido en 15 unidades más de esta serie.


Las 7005 y 7105 en una antigua postal de la Compañía del Norte. Ambas series sólo se diferencian en el bisel delantero de las 7100, que a mi juicio, tanto las afeaba.

Las, en total, 37 locomotoras fueron construidas en su parte eléctrica por la compañía suiza Oerlikon mientras que la mecánica corrió a cargo de la también suiza Schlinder y la española Euskalduna, que se ocupó también del montaje y entraron en servicio en 1928. Las destinadas a Catalunya fueron asignadas al depósito de Barcelona-Vilanova, mientras que las del País Vasco se repartieron entre Irún y Alsasua. Durante muchos años se ocuparon de todo tipo de trenes, incluidos los de mercancías, en todas estas zonas con muy buenos resultados. 


Cabina de conducción de las 7000/7100 (Foto: Oerlikon)
Al pasar a RENFE, además de algunos cambios de escasa importancia, modificaron su librea original azul con ribete rojo a la verde oscura. 


La 7009 en Barcelona, en 1955 (Foto: Schneir)


Una 7100 en Pont de Marina, Barcelona (Foto J. Brustenga/Forotrenes)



La 7125 en Alsásua en 1955 (Foto: J. Schnabel/Forotrenes)

Un ejemplar de la serie 7100 (Foto: RENFE)

Cuando se llevó a cabo la electrificación en Catalunya con la llegada de las 7600, la Compañía decidió pintar  a las 7000 y 7100 con el mismo color verde turquesa de aquellas. 


Una 7000, en color verde turquesa fotografiada en Tortosa (Foto: autor desconocido)
A medida que la electrificación a 3000 V avanzaba, tanto las 7000 como las 7100 que allí estaban pasaron a los depósitos citados del País Vasco. La mayoría de las 7100 sufrieron una gran modificación al suprimírseles el bisel delantero, quedando ya con la misma imagen de las 7000, aunque conservando su numeración original y pasando de nuevo a la librea verde oscura con franja amarilla. 


La 7103 en Miranda de Ebro, ya sin los biseles extremos (Postal de ediciones Casponsa)



Una imagen realmente interesante: En la estación de Miranda la 7006 posa junto al tamdem de "talgas" 350 destinado al remolque del Talgo III entre Miranda y Bilbao. Debía ser hacia el año 1972 o 73 (Foto: Escudé/Forotrenes)
La 7108 en Miranda, aún sin reformar (Postal EUROFER)


Aunque la calidad de la reproducción no es buena, la foto es del todo testimonial: En Miranda, en el año 1964, dos sietemiles en distintos tonos de verde (señalando su procedencia)  posan junto con una mítica 4600 (Foto Robert F. Collins)

Poco a poco se fueron dando de baja concentrándose las que quedaban en Miranda de Ebro, donde las supervivientes fueron definitivamente desguazadas a finales de los 70.


La 7106 a la espera de su desguace en Miranda (Foto: trostkeetravel)

 Una vez más hay que lamentar que, de series tan emblemáticas, sólo se conservara un ejemplar: la 7001, que se encuentra en el Museo de Vilanova. 


La 7001 en Vilanova entre dos mitos: la 7206 y la panchorga 7807 en el Museo de Vilanova. Inconcebible que estas joyas permanezcan al aire libre (Foto: Ángel Rivera)
No conserva prácticamente nada de su parte eléctrica y lo que es peor, está, como tantas otras joyas de ese Museo, a la intemperie sujeta por lo tanto a una lenta pero inexorable destrucción. Una vez más.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:

A. Moragas: Locomotoras 12. Norte: 7001/12 y 7101/25. MAF editor. Barcelona 1997