domingo, 7 de junio de 2015

Las grandes "cocodrilos" (I): RENFE 7201-7212

El problema de vivir al sur de Madrid en mis tiempos de niño y adolescente, era no tener la posibilidad de conocer parte del material que, bien procedente de la Compañía del Norte, o ya de época posterior, RENFE utilizaba para las relaciones hacia el norte de la Península. Así ocurría con todo el conjunto de las seis primeras series sietemiles, desde las propias sietemil hasta las siete mil quinientas. Sólo las conocía "en pintura" y ello ocurría cuando, una vez al año, acompañaba a mi padre al despacho central de billetes que RENFE tenía en la calle de Alcalá en Madrid para comprar el famoso "kilométrico" y los billetes para el viaje familiar de verano. Allí estaban colgados carteles a todo color de las cocodrilos que para mí aparecían tenían un aire de mito lejano y misterioso.

Cuando al fin pude tener alguna autonomía económica y fotográfica, una de mis primeras visitas fue, como en alguna ocasión ya he relatado, a la estación de Príncipe Pío, ya parcialmente clausurada en aquellos años iniciales de la década de los 80. Allí estaban preservadas una buena cantidad de "viejas glorias" del ferrocarril español esperando ser trasladadas al Museo que se estaba organizando en Delicias. Pues bien, en una de sus vías, una tras otra, se encontraban nada menos que las 7206, 7301 y 7507. Me ocupo en esta entrada de las 7200 y en otras posteriores de la 7301 y de la serie de las 7500.
La 7206 en Príncipe Pío a finales de los 70 o muy primeros 80. Haciendo topes con ella estaba la 7301 y delante de ésta última la 7507 (Foto: Ángel Rivera)
Las siete mil doscientas era una serie de doce locomotoras construidas en 1928 por las compañías Babcock&Wilcox  y Brown&Broveri  el marco del proyecto de la Compañía del Norte de electrificación de sus líneas de mayor tráfico, y estaban básicamente destinadas a servir el tramo Alsasua-Irún. A diferencia de las 6000 y 6100 de Pajares, se optó en este caso por tecnología europea, en concreto suiza, y por la tensión, quizás menos problemática de 1500 V. 


El impresionante aspecto de una 7200 en esta postal editada por la Compañía del Norte

Tenían ya una potencia de unos 3200 CV y desarrollaban una velocidad máxima de 110 km/h. Además en ellas se empleó por primera vez en España la entonces novedosa transmisión Buchli. Con sus imponentes capots a cada extremo montados sobre sendos bogies, las siete mil doscientas tenían un aspecto verdaderamente impresionante. Con razón recibían el apelativo de "cocodrilos" como otras locomotoras hermanas europeas (si bien los puristas son bastante restrictivos sobre cuales de este tipo de locomotoras pueden recibir realmente este nombre y, en sentido estricto, parece que las 7200 no lo eran al no tener bielas). Su librea original fue azul si bien posteriormente la cambió al verde unificado de la mayoría de sus locomotoras eléctricas de RENFE.

Las siete mil doscientas fueron asignadas al depósito de Irún donde fueron reemplazando a las locomotoras de vapor de los trenes más importantes. Una de ellas, la 7203 fue expuesta en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 antes de ser entregada a la Compañía del Norte junto con la 7119 y la Montaña 4601

Aunque es muy conocida no puede dejar de citarse la anécdota de que la 7209 fue la locomotora encargada  el 23 de octubre de 1940 de llevar entre Pasajes y Hendaya el tren especial de Franco para su entrevista con Hitler.




Trabajaron siempre en las líneas del País Vasco compartiendo servicios con las 7000 y 7100 extendiendo su radio de acción a medida que las electrificaciones progresaban pero no pasando en general más allá de Burgos y ocupándose de todo tipo de trenes. 



Una siete mil doscientas en cabeza de un tren de viajeros (Foto: Schnabel/Museo Vasco del Ferrocarril)
Doble tracción de siete mil doscientas en Irún (Foto: Schnabel/Museo Vasco del Ferrocarril)



Cabina de una siete mil doscientos (Foto: Schnabel/Museo Vasco del Ferrocarril)



En Alsasua, dando relevo a la Montaña ya en época de RENFE (Foto: autor desconocido)
La 7210 en San Sebastián en 1955 (Foto: J.P. Vergez)


Pareja de siete mil doscientas en Miranda de Ebro en 1964 (Foto: R. F. Collins)

El principio del fin llegó con la aparición de las locomotoras bitensión de la serie 279 y la finalización de la electrificación Burgos-Ávila-Madrid. A ello se sumó la "retirada" hacia el norte de las series 7400 y 7500 que las reemplazaron en muchos servicios. El golpe final fue la llegada de la serie 289. Ello condujo a su retiro definitivo en 1976.

Como antes apuntaba la 7206 se libró del desguace y quedó almacenada en la estación de Príncipe Pío hasta su paso al Museo del Ferrocarril de Delicias. Años más tarde fue trasladada al Museo de Vilanova que parece ser su ubicación definitiva. 


la 7206 al comienzo de su estancia en Vilanova

Allí recuperó su primitivo color azul, pero, al estar sometida a la intemperie -el gran problema de este museo, admirable por otros aspectos- la va llevando  a una degradación continuada que habría que solucionar antes de que sea irreparable.


La 7206 en Vilanova en 2012. Ya había recuperado su librea azul y raya roja original (Foto: Ángel Rivera)