domingo, 3 de abril de 2016

Los automotores de la postguerra (XVII): Littorinas (RENFE 9215-9226)

En aquella primera mitad de la década de los 30, en las que las compañías ferroviarias españolas se esforzaron en dotarse de automotores grandes y pequeños, la Compañía del Norte encargó a través de la Compañía Nacional de Automotores, -creada en 1935 para facilitar la compra de estos vehículos-, seis automotores diesel de bogies a la casa italiana Fiat. Parece ser que también se intentó formalizar un pedido similar para la M.Z.A. pero el estallido de la Guerra Civil no permitió que se consolidase. También la guerra fue la causa de que se retrasara la entrega de los pedidos para el Norte. Éstos se entregaron en 1941 mientras que los de M.Z.A. se recibieron en 1947 y fueron recepcionados ya directamente por RENFE.

Los vehículos de Fiat correspondían al modelo 024, integrado en la familia de automotores de esta factoría denominados coloquialmente littorinas, al parecer porque sus primeros servicios en Italia se desarrollaron entre Roma y Littoria, ciudad fundada por el Duce en 1932 y cambiado posteriormente su nombre por el de Latina

Un anuncio italiano de las littorinas

Se trataba de unos automotores de dos bogies, dotados de dos motores Fiat modelo 357 con una potencia de 145 CV, ubicado cada uno de ellos sobre su correspondiente bogie y con transmisión mecánica a uno de sus ejes. El esfuerzo de tracción era de 2300 kg y su velocidad máxima de 98 km/h. Disponían de 26 asientos en clase preferente y 66 en general. El segundo grupo, entregado en 1947, poseía características muy similares, si bien se corrigieron algunos defectos encontrados en la serie anterior relacionados sobre todo con la refrigeración, los frenos y la generación de aire comprimido. Técnicamente, el modelo de Fiat fue, en este caso, el 027. Ambos grupos fueron fabricados por la compañía CAF bajo licencia de la casa italiana.


La imagen característica de las littorinas españolas (Foto: Enrico Cattilino)

Poseían todos ellos unos frontales inclinados muy característicos con una gran rejilla central de ventilación para el radiador. Los primeros fueron matriculados todavía en Norte como W.M.D. 301 a 306 y más tarde en RENFE como 9215 a 9220, inmediatamente a continuación por tanto de los Ganz grandes. El segundo grupo recibió los números siguientes, es decir, 9221 a 9226

El primer grupo fue asignado a su recepción al depósito de Madrid y sus vehículos cubrieron servicios entre Madrid, Soria y Castejón y en algunos otros en Galicia. Es de reseñar que en 1943 permanecieron bastantes meses inmovilizados debido a la gran escasez de combustible.


Una de las primeras imágenes conocidas de las littorinas de Norte (Foto: Pascual Marín)




Otra de sus primeras imágenes. Pertenece a unas pruebas realizadas en la provincia de León (Foto: autor desconocido)

Tras recibirse toda la serie, las littorinas siguieron adscritas al depósito de Madrid-Atocha pero específicamente englobadas en el denominado Servicio de Automotores, con reservas en A Coruña y Sevilla. Es de reseñar con con estos vehículos se llevaron a cabo a finales de los 40 y principios de los 50 los servicios denominados "automotores expresos de lujo" que consistían en servicios rápidos nocturnos entre Madrid y algunas ciudades importantes como Sevilla o Alicante. 


En el depósito de Cerro Negro, en Madrid, a finales de los 40. Detrás de la littorina, se adivina un Renault ABJ (Foto tomada del libro Automotores españoles, de Javier Aranguren)



Una littorina del segundo grupo en la estación de El Chorro en 1954. Curioso el diseño frontal de la librea, lo que además indica que, en principio, la librea de este grupo no fue plata y verde (Foto: Vicente Garrido)


Parece ser que, a principios de la década de los 50, buena parte de la serie trabajaba por líneas andaluzas y también en alguna línea que partía de Madrid como la de Ciudad Real y Puertollano. 


Littorina del primer grupo en Sevilla. Año 1952 (Del libro Automotores Españoles, de Javier Aranguren)

A mediados de los 50 y debido tanto a la llegada de los TAFs y los automotores Renault  ABJ7, así como a la electrificación de varias líneas andaluzas, se decidió agruparlos en Galicia para servicios en esa región y áreas limítrofes. Esos planes no se cumplieron del todo porque entre 1955 y 1959 había no menos de siete littorinas ubicadas en Madrid y parece que también había algunas en el depósito de Puente Genil. 


El 9218 en la estación de Atocha en septiembre de 1957 (Foto: del libro Automotores Españoles, de Javier Aranguren)
En el caso de los de Madrid, además de los servicios Madrid-Ciudad Real-Puertollano y del refuerzo de algunos TAFs, efectuaban servicios de lanzaderas en el área de Alcázar de San Juan tales como los de Quintanar-Villacañas-Cinco Casas o Cinco Casas-Tomelloso. 


El 9217 en la  estación de Argamasilla de Alba,  en la línea Cinco Casas-Tomelloso (Foto: autor desconocido)
 Una littorina con la librea característica de RENFE en la estación de Jaén dispuesta a efectuar su servicio hacia Puente Genil  (Foto: Juan B. Cabrera)

Entre 1961 y 1964 se acometió una profunda reforma de estos vehículos. En la misma se sustituyó el motor Fiat por otro Pegaso de parecida potencia, se rediseñó la caja de cambios y se dispusieron 88 asientos, únicamente de segunda clase. Así mismo se dispuso un pequeño bar. El primer servicio tras la reforma fue en el verano de 1962 fue el Madrid-Cuenca-Valencia. Es en él que yo conocí a las littorinas, tal como narré en esta otra entrada...aunque mi sensación es que ya hacían ese servicio incluso antes de ser modernizadas. Es curioso que antes de un año tras la modernización, algunos vehículos pasaron nuevamente por el taller para recibir algunas nuevas modificaciones y, además, todos recibieron nuevas suspensiones, manguetas y cajas de grasa en los ejes portadores. De todos modos, y por lo que se refiere a la transmisión, parece que la reforma no funcionó demasiado bien. 


Littorina cubriendo el servicio Madrid-Badajoz, detenida en Getafe. Año 1966 (Foto: del libro Automotores Españoles, de Javier Aranguren)

A mediados de los 60 parece que estaban repartidos entre Madrid y Sevilla. Hacia finales de esa década los más antiguos permanecieron en el depósito de Madrid y los más modernos pasaron a Lleida donde también la empresa Rocafort les introdujo algunas reformas. Se ocuparon de servicios en distintas líneas de Lleida, Tarragona así como del servicio Barcelona-Pobla de Segur. 


Littorina en Tarragona. Año 1968 (Foto: Trotskeetravel)
En 1970 no quedaban más de cinco littorinas operativas y ya, en 1973, tuvieron lugar los últimos servicios de esta serie.


El 9217, antiguo W.M.D. 3 del Norte, "preservado" en la zona exterior de Delicias, en el año 2010 (Foto: Ángel Rivera)

 Si bien fue una suerte que se reservara para el Museo al 9217, la evolución desde los años 90 hasta la fecha ha sido de verdadera pesadilla ya que, al permanecer casi todo el tiempo en la zona exterior de Delicias, el automotor se encuentra en situación casi irrecuperable. Esperemos que al menos haya oportunidad para su reparación estética.


(Foto: Jorge251)

FUENTES CONSULTADAS:

Casas, J.C., Prieto, Ll, Albè, A: Monografías del ferrocarril 27. Automotores diesel (I) Littorinas y trenes TAF. Ed. Lluis Prieto. 2009

Aranguren, J: Automotores españoles. Autoedición.

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