domingo, 29 de enero de 2017

Crónicas de la vía estrecha (XIV): De Cala a San Juan de Aznalfarache

En entradas anteriores me he referido a tres ferrocarriles mineros –Tharsis, Buitrón y Riotinto- que transportaban mineral desde la sierra norte de Huelva hacia el puerto de esta ciudad. Existieron en la zona otros dos de importancia, pero que en este caso lo llevaban hasta el río Guadalquivir, en las inmediaciones de Sevilla. Uno era el ferrocarril de Aznalcollar a Camas y el otro el de las minas de Cala, que finalizaba en el embarcadero de San Juan de Aznalfarache. Pues bien, en la presente entrada me ocupo de este último, mientras que dedicaré otra posterior al de Aznalcollar.



Un tren de Minas de Cala sobre el cargadero de mineral de San Juan de Aznalfarache (foto: archivo fotográfico Santiago González Flores)

Las minas de Cala pertenecen a la provincia de Huelva, aunque están situadas ya cerca de su límite con la de Sevilla. Forman parte de la amplia franja rica en distintos minerales de la Sierra Morena andaluza y se conoce su explotación, - primero cobre, pero después, sobre todo, ferritas magnéticas de gran pureza- desde, al menos, los tiempos de la dominación romana. 

Para centrar la historia de este ferrocarril tenemos que irnos  al 31 de agosto de 1900, cuando se llegó a un acuerdo entre una sociedad inglesa y un grupo de industriales vascos para la constitución de la sociedad “S.A. Minas de Cala”, que tenía por objeto la explotación de los yacimientos minerales de la zona así como la de los ferrocarriles auxiliares necesarios para su transporte.


En este mapa de los ferrocarriles de la provincia de Sevilla, pueden verse los dos ferrocarriles citados: el de Aznalcollar a Camas y el de Cala a San Juan de Aznalfarache con sus ramales, de Teuler a Santa Olalla del Cala, y de Peña del Hierro a El Ronquillo. (Croquis: Pedro Pintado)
La línea principal tenía una longitud de 97 km en ancho métrico, con varias estaciones intermedias, entre las que cabe citar Zufre, El Gergal, Santiponce o Camas, y se extendía desde las propias minas de Cala hasta el embarcadero de San Juan de Aznalfarache. Comenzó a construirse en 1903 y fue inaugurada en 1905. 


El tren inaugural de la línea (foto: autor desconocido)


Recorte del diario ABC del 25 de agosto de 1905 dando cuenta de la inauguración del ferrocarril

Poco tiempo después se pusieron en marcha dos importantes ramales: uno, de 13 km de longitud, arrancaba en las minas de Teuler, cerca  de Santa Olalla del Cala y conectaba con el  ferrocarril principal en la estación de Zufre.  


Primer tren del servicio entre Teuler y Zufre (imagen tomada del blog Spanish Railways)

El otro, de 14 km, tenía su origen en las minas de Castillo de las Guardas y se dirigía al empalme de El Ronquillo, donde entroncaba con la línea principal. Este ramal se amplió en 1914 en unos 18 km más hasta las minas de Peña del Hierro para sacar por el ferrocarril de Cala el mineral procedente de esa mina, lo que hasta ese momento se había hecho a través del de Riotinto.

Por lo que respecta a las locomotoras, la mayoría de ellas pertenecía a la factoría alemana Borsig. Las máquinas principales de la línea eran siete magníficas 0-3-2 fabricadas entre 1904 y 1906 con un esfuerzo de tracción de 6300 kg. Estaban numeradas del 1 al 7 y bautizadas con nombres de pueblos de la línea, o de algunas de las explotaciones mineras. 

Elegante imagen de las Borsig 0-3-2 tomada del catálogo del fabricante




La "Zufre"en la estación de Cala (foto: archivo fotográfico de Santiago González Flores)

Venían después tres 1-3-1, también de Borsig, fabricadas entre 1906 y 1911, que ocupaban las matrículas del 8 al 10. 


Una Borsig 1-3-1 en las cocheras de San Juan de Aznalfarache (archivo Paco Alcázar)

La 11 era una Orenstein Koppel de 1921, que parece ser que llegó a la línea en una fecha tan tardía como 1956 adquirida al Servicio Militar de Ferrocarriles . Después estaban las 31 a 34, que eran cuatro 0-2-0 construidas en los años del comienzo del ferrocarril, entre 1906 y 1911.

La nº 31, anterior 7, "Aznalfarache" en imagen de fábrica. Lleva el nº 7 porque cuando se recibió, en 1904, no se había adquirido todavía la séptima 0-3-2 "Dominesa", que lo fue en 1906. Ello debió dar lugar a una renumeración.

Otra imagen de una de las Borsig 0-2-0 (Foto; autor desconocido)

El embarcadero de San Juan de Aznalfarache. Fue el primero en España en el que se empleó el hormigón armado (Foto: autor desconocido/fondo Emilio Romero)

Si bien la finalidad principal del ferrocarril era la del transporte de mineral, también quedó abierto al tráfico de viajeros y se convirtió así en un gran elemento dinamizador de la vida y la economía de la comarca, al tiempo que facilitaba en gran medida el acceso de su población a Sevilla. A esa actividad dedicó un coche salón, nueve coches de tercera clase, nueve mixtos y diez furgones de mercancías fabricados todos ellos por la empresa vasca Mariano de Corral.

Coche de viajeros para el ferrocarril de Cala en plena construcción en los talleres de Mariano de Corral (foto tomada del libro "Mariano de Corral. Fábrica de coches y vagones")
Plano de un coche de bogies mixto de 1ª, 2ª y 3ª clase (foto tomada del libro "Mariano de Corral. Fábrica de coches y vagones"

Dos tipos de coches de viajeros -ejes y bogies- en la estación de San Juan de Aznalfarache (foto: fondo del Museo Vasco del Ferrocarril)

Coche de 2ª clase en San Juan de Aznalfarache (foto: Fundación Sancho el Sabio)

Furgón para trenes de viajeros (foto tomada del libro "Mariano de Corral. Fábrica de coches y vagones"

Y el servicio era muy aceptable, tal como muestran estos horarios de 1929 tomados de la web Spanish Railways:




Billete de 3ª clase entre Santa Olalla y Zufre (del blog Olallareal)
Y otro de 1ª clase desde Santa Olalla a Camas (del blog Zufre)

Pero la alegría de la comarca por el ferrocarril duró poco. En 1933 el Consejo de Administración de la compañía acordó abandonar la explotación dadas las grandes pérdidas en las actividades mineras. Existen pocas noticias de lo ocurrido durante la guerra y primera posguerra. Lo que en cualquier caso está documentado es que, en 1939, al menos los servicios de viajeros estaban suspendidos, y es probable que ya lo estuvieran desde 1933.


En estos horarios de 1939 puede apreciarse como estaba suspendido el servicio de viajeros tanto en la línea principal como en sus dos ramales
Parece que, en cualquier caso, el servicio de mercancías se  mantuvo -aunque bastante disminuido- durante los años 40 y que el ferrocarril se fue viendo abocado a su cierre definitivo poco a poco. Faltaban incluso fondos para su adecuado mantenimiento, lo que llevó a varios descarrilamientos. Sabemos que en 1951 la Diputación de Huelva solicitó al Ministerio de Obras Públicas que no  se levantara la línea pero, al parecer, sin mucho éxito. El tráfico de mercancías se cerró en abril de 1955, si bien un último tramo mantenido en servicio fue el comprendido entre El Gergal y Camas, que fue definitivamente clausurado el 28 de Diciembre de 1960, tras haberse dedicado durante los últimos años al transporte de granito. La sección de Minas de Cala a El Gergal fue cerrada en 1959, siendo levantada entre los años 1961 y 1962.

En cuanto a las locomotoras, la 1-3-18 fue vendida en 1942 al ferrocarril Madrid-Aragón:

La nº 8 probablemente ya en Madrid, tras su venta (Foto: autor desconocido)
la 9 fue transferida al Ferrocarril de La Robla y quizás después a los Ferrocarriles Catalanes donde recibió el número 503

Esta borrosa imagen  es un fotograma del vídeo "Spanish Narrow Gauge Steam" en el que en el minuto 52 puede verse a esta locomotora, la 9 de Minas de Cala, trabajando en el ferrocarril de La Robla (cortesía Fernando Rodriguez)

Las 10 y 11 también pasaron a los Ferrocarriles Catalanes donde recibieron los  números 501 y 502. 
Por su parte, la nº 32 fue vendida a los Ferrocarriles Secundarios de Castilla en 1956. 


Wiseman fotografió a la 32 en 1958 en Valladolid. En su lateral nada menos que tres placas: la de la casa constructora, la de la antigua empresa propietaria (Minas de Cala) y el nombre ("Minas del Castillo") y número de la propia locomotora. 
En 1967 John Cosford también fotografió a la 32 (derecha de la foto) en este idílico ambiente de la estación de Valladolid-San Bartolomé de los Ferrocarriles Secundarios de Castilla. (cortesía Fernando Rodriguez)


Otra foto de la 32 en el mismo emplazamiento anterior. Parece ya definitivamente abandonada (foto: John Cosford/cortesía Fernando Rodriguez)

Pero otras quedaron condenadas al desguace:
Las locomotoras que no fueron vendidas quedaron poco a poco abandonadas y destinadas al desguace. Aquí aparecen algunas de ellas en la cochera de Cala.(Foto: Trevor Rowe/a través del blog Olallareal)

Las siete locomotoras 0-3-2 lo fueron en 1967 junto con las 0-2-0 números 31, 33 y 34


En abril de 1959, Jeremy Wiseman visitó, no sin ciertas dificultades, el depósito de San Juan y comentaba que aún pudo ver encendidas a algunas de las 0-3-2.



Esta es una de las fotos que obtuvo Wiseman en su visita a las cocheras del ferrocarril en San Juan de Aznalfarache. Pueden verse todavía dos 0-2-0. 
En esta otra foto de Wiseman tomada, al igual que la anterior, en el depósito de San Juan puede observarse a dos de las 0-3-2, una de ellas desmontada.

Ahora, tantos años después de la desaparición de la línea, su recuerdo sigue vivo en la comarca que recorrió, tal como queda reflejado en algunas antiguas fotos y en este documental: el sueño de una comarca del que se despertó demasiado pronto.



Antigua traza del ferrocarril


FUENTES CONSULTADAS:

Blog Spanish railway

Blog Olallareal

Wiseman, J. (2008): Trenes y tranvías en el sur de España. Ediciones Trea

Olaizola, J. y otros (2015): Mariano de Corral. Fábrica de coches y vagones. Bilbao-Amurrio. Ed. Proyectos Editoriales.